Construir la ciudad de abajo arriba: retos, peligros y oportunidades (vídeo)

por Paisaje Transversal

El pasado 18 de mayo el Club de Debates Urbanos organizó un diálogo abierto con prácticas emergentes de la ciudad de Madrid titulado Madrid, cara B. A la cita acudieron representantes tanto de distintos espacios, procesos, colectivos y equipos vinculados a las nuevas formas de intervenir en «lo urbano», como técnicos municipales y profesionales con una amplia experiencia y conocimiento en urbanismo y participación ciudadana. El objetivo de este coloquio no era otro que pensar de qué manera estas iniciativas que parten desde la base social pueden comenzar a constituirse en una alternativa real y eficaz a las actuales políticas urbanas y urbanísticas de la capital. Es decir, ¿hay alguna fórmula mediante la cual las estrategias bottom-up (de abajo arriba) puedan subvertir los mecanismos top-down (de arriba abajo) que rigen el desarrollo de nuestras urbes? A lo que cabría añadir, ¿podemos pensar en nuevas fórmulas de planificación urbana que vayan más allá de esta dicotomía? ¿Es el pujante concepto del middle-out (de dentro a fuera) una vía de escape plausible?

Como punto de partida a este debate coral se planteó un texto que ya en su título («¿Cómo podemos institucionalizar las prácticas emergentes?») planteaba dos provocaciones. La primera el hecho de que la pregunta que planteaba el artículo partía de un axioma que puede ser equívoco: la afirmación de que la prácticas emergentes necesariamente tengan que «institucionalizarse» como si es fuese su único fin posible, desterrando cualquier posibilidad de mantenerse autónomas, ajenas a un sistema ante el que muchas veces plantan cara.

Y la segunda, tiene que ver con el neologismo empleado. La palabra «institucionalizar», como ya se decía en el artículo, es fea, malsonante. Pero con ella de lo que se trataba era de poner en relieve una cuestión transcendental: ¿hasta qué punto los experimentos aislados y precarios que han florecido en nuestras ciudades están cambiando el rumbo de las mismas? Construir la ciudad de abajo arriba es una tarea que requiere de mucho más que de buena voluntad. Requiere de canales, espacios, metodologías y normativas para generar una articulación legal como base de la transformación efectiva que se plantea desde las prácticas emergentes. Pero ni siquiera esto es seguro.

No obstante, si queremos que urbanismo bottom-up (de abajo arriba), el urbanismo emergente, deje de ser un urbanismo precario, tarde o temprano tendremos que conseguir que las instituciones reconozcan su valor (económico, social, ambiental) y actúen en consecuencia: ya sea aportando recursos, facilitando su desarrollo o estableciendo las condiciones necesarias para que nuevas prácticas puedan surgir.

Desde luego, no va a ser un camino fácil. Ni que decir tiene que es un camino lleno de peligros, ángulo muertos, abismos repletos de incoherencias… Pero es una senda por la que tenemos la responsabilidad generacional de transitar. Hemos de aprovechar esta oportunidad que nos brinda la crisis y el escenario posburbuja para cristalizar los canales que permitan construir ciudad de abajo arriba y solidificar los cimientos de una nueva praxis urbanística; para que en el futuro podamos resistir los envites de quienes quieran volver a los tiempos en los que el urbanismo era sinónimo de corrupción y especulación.

#DebatesUrbanos: Vídeo y Storify del diálogo abierto con prácticas emergentes

A este respecto resultó muy enriquecedora la conversación colectiva que se mantuvo durante la última sesión de #DebatesUrbanos a la que aludíamos más arriba. En él se realizó una reflexión coral en la que intervinieron tanto representantes de espacios comunitarios y autogestionados (Patio Maravillas, Espacio Vecinal Montamarta, Albergue San Fermín, Esta es una Plaza, Red de Huertos Urbanos de Madrid, Centro Social Seco, etc.), colectivos y movimientos sociales (FRAVM, Madrid Ciudadanía y Patrimonio, PEC, etc.), equipos y profesionales del urbanismo y la participación ciudadana (GEA 21, Tomás R. Villasante, Javi Santos Bueno, etc.) y técnicos del Ayuntamiento de Madrid, quienes participaron a título individual.

Podéis ver el vídeo completo y el documento Storify de la sesión a continuación:

Las prácticas emergentes presentes fueron, salvo error u omisión:

Colectivos ciudadanos: Albergue de San Fermín, Campo de Cebada, Centro Seco, Espacio Vecinal Arganzuela, Espacio Vecinal Montamarta, Esta es una plaza, FRAVM, Patio Maravillas, Puesto En Construcción (PEC), Red de huertos urbanos de Madrid.

Colectivos profesionales: A pie, Adolfo Estalella, Ahora Arquitectura, Alberto Corsin, Espacio Oculto, GEA 21, Germinando, Javi Santos Bueno, Las Ciento Volando, Madrid Ciudadanía y Patrimonio, Moenia, Mood Studio, Observatorio Metropolitano de Madrid, Paisaje Trasversal, Sala Kubik Fabrik, Sindicato de arquitectos, Zuloark.

Podéis encontrar más información sobre esta convocatoria aquí.

Recordad que las sesiones mensuales de #DebatesUrbanos están organizadas por el Club de Debates Urbanos. Os recomendamos que visitéis su web y os asociéis para que puedan seguir programando este tipo de iniciativas. Web del Club de Debates Urbanos  Cómo hacerse socio del Club de Debates Urbanos Créditos de las imágenes: Imagen 1: Intervención de urbanismo táctico en Atlanta (fuente: http://www.atlantastreetsalive.com/) Imagen 2: Fachada de acceso al Patio Maravillas (fuente: El Confidencial)

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