ESPACIOS en Valencia: Conversación sobre innovación social y la institucionalización

por Paisaje Transversal

Por Econcult (@Econcult_UV)

Con la voluntad de profundizar en las líneas de trabajo propuestas en ESPACIOS Para la Innovación, la Creatividad y la Cultura, las presentaciones de la publicación se han planteado a modo de ronda de conversaciones a lo largo de seis ciudades españolas. Estas conversaciones se realizan entre varias experiencias locales invitadas, presentes o no en el libro. Con la itinerancia como argumento, los diálogos parten de la voluntad de no encerrarse en las experiencias individuales de las iniciativas, sino que pretenden ponerlas en relación a través del contexto en el que se desarrollan. De esta forma, las conversaciones se convierten en una oportunidad para discutir alrededor de las particularidades de cada escenario municipal y reflexionar sobre las respuestas que diferentes situaciones están dando a los fenómenos emergentes identificados en el estudio.

El recorrido de ESPACIOS comenzó los pasados 9 y 10 de junio, en Valencia y Zaragoza respectivamente. De manera no premeditada, se estableció un interesante paralelismo entre ambas ciudades. Mientras que la conversación en Valencia retrató un panorama dicotómico en el que la institución y lo civil tratan ahora de acercar posturas, en Zaragoza la Administración Pública ha puesto músculo en reconocer y respaldar determinados procesos de iniciativa cívica a lo largo de los últimos años. Zaragoza se encuentra en situación de preguntarse sobre los éxitos, perspectivas y limitaciones de las políticas impulsadas, y evaluar qué aciertos y errores pueden servir de referencia para ciudades que inician un proceso similar.

A continuación recogemos los temas tratados durante la primera conversación, dejando el resumen de la sesión en Zaragoza para una próxima entrada:

La conversación en Valencia tuvo lugar en el IVAM (Instituto Valenciano de Arte Moderno) y en ella estuvieron presentes los Huertos Urbanos de Benimaclet, Cabanyal Íntim, Las Naves y el propio IVAM; esto es, dos iniciativas de procedencia ciudadana y otras dos de carácter institucional; una experiencia puramente vecinal y otra profesional con vocación social, frente a un centro orientado a las industrias creativas (la cultura como recurso) y un museo de arte moderno “tradicional” (la cultura como sujeto).

Los tres primeros son casos de estudio recogidos en la publicación. Los Huertos Urbanos de Benimaclet son un ejemplo de urbanismo de iniciativa ciudadana y articulación incremental que progresivamente toma conciencia de su capacidad para acceder a niveles de decisión política; Cabanyal Íntim es un festival de teatro impulsado por la compañía Francachela que usa como escenarios las casas del barrio del Cabanyal provocando cruces entre lo íntimo y lo público; y Las Naves es un centro de creación fuertemente equipado que ahora trabaja por desplazar la atención desde la infraestructura hacia los contenidos y ofrecerse a la comunidad creativa local como un intermediario.

Por su parte, el IVAM centró su presentación en el recién impulsado Laboratori Urbà de l’IVAM, un proceso a través del cual el museo quiere abrirse al barrio del Carmen y reflexionar sobre las problemáticas que envuelven al restablecimiento de ese contacto. Situado en un punto tangente de Ciutat Vella, el IVAM da la espalda al barrio del Carmen de la manera más literal. En la trasera del edificio se derribaron viviendas, con el consecuente desplazamiento de sus habitantes, para construir una ampliación que nunca llegó. El solar de 3.000 m2 es un gran vacío entre el IVAM y su entorno, el rastro de un conflicto. Por su naturaleza en tránsito, el solar es a la vez un espacio de desencuentro y de posible relación, o un lugar de libertad complementario y enfrentado al rigor de la sala de exposiciones. El solar es un espacio dual, problema a la vez que oportunidad. Frente a la prolongada falta de respuestas y a un conflicto silenciado, la nueva directiva del IVAM decidió trabajar ese espacio y darle un significado en colaboración con los vecinos. Representantes de asociaciones vecinales, colectivos culturales, universidades, centros de enseñanza y del propio museo han constituido un equipo motor para realizar conjuntamente un trayecto que se abrió hace escasos meses sin objetivos prefijados.

De la conversación entre estos cuatro espacios, se percibió que todos ellos reaccionan ante una oportunidad de cambio. Del lado de la sociedad civil, el retroceso de la acción administrativa en un contexto de crisis y el desmantelamiento del tejido cultural valenciano han sido motivos para despertar una participación proactiva de vocación social. Desde un contexto de trabajo sacrificado y nada cómodo, estas experiencias han servido para abrir grietas y sondear innovaciones en las que ahora se miran los modelos institucionales. Del otro lado, las instituciones culturales de Valencia habían dejado de cumplir algunas de sus funciones (por el estancamiento de los modelos, por motivos económicos y también ideológicos). Se convirtieron en una tramoya hueca de contenidos y perdieron la confianza de la gente. Ahora, con el añadido del cambio de gobierno, tratan de recuperar su papel.

Las barreras entre un plano y el otro parecen más difusas que nunca. Sin embargo, el oportuno acercamiento se envuelve de los recelos de ambas partes y necesita articularse con paciencia. El salto de escala de las iniciativas civiles por un lado y la apertura de las instituciones del otro. El cambio se ha dado antes en la sociedad y tira ahora de las políticas. Uno de los principales riesgos es el que supondría la traslación y réplica de las experiencias de base, aportándoles mero respaldo, sin detenerse a pensar en profundidad sobre los problemas que las provocaron y de los que son respuestas, o también la anulación de la necesaria tensión entre ambos espacios de poder, que podría acabar en una excesiva institucionalización y en la posterior desactivación de la acción civil.

La descentralización de la oferta y la producción, la apertura a nuevos públicos, la implicación de los usuarios en la toma de decisión, la incorporación abierta de ideas y la vinculación de la actividad con el entorno parecen buenos puntos de partida para un trabajo mixto que haga de la cultura un motor de cambio.

Econcult es la unidad de Investigación en Economía de la Cultura de la Universitat València, en activo desde 1995

ESPACIOS Para la Innovación, la Creatividad y la Cultura es el resultado del trabajo del equipo de investigación Econcult (Universitat de València) en el marco del proyecto europeo 3C4Incubators. La publicación analiza las relaciones que se dan entre el espacio como contexto y los procesos de innovación, activación de la creatividad y promoción cultural.

Más información aquí: http://bit.ly/ESPACIOS

Créditos de las imágenes:

Imagen 1: ‘Museo es ciutat’, actividad del Laboratori Urbà de l’IVAM (fuente: IVAM) Imagen 2: Cabanyal Íntim (fuente: E!renes, cortesía de Cabanyal Íntim)

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