Naturalización urbana: planificación y acción para un hábitat futuro

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Cultiva un Casco verde, vivo y vecinal. Ajardinamiento Los Arquillos y custodia vecinal.
Fuente: Paisaje Transversal. Fotografía: Mikel Blasco

El desarrollo urbano, más intensamente desde la revolución industrial, ha respondido fundamentalmente a una lógica de separación: entre lo humano y lo no humano, entre lo construido y lo natural. Las ciudades se han configurado como sistemas cerrados, desvinculados de los ciclos ecológicos que las sostienen. Este patrón de crecimiento —basado en la artificialización del territorio, la impermeabilización del suelo y la fragmentación del paisaje— ha transformado cuencas hidrológicas, desplazado ecosistemas y reducido la capacidad de los entornos urbanos para adaptarse a los desafíos climáticos. Al romper la continuidad ecológica, se han deteriorado los flujos naturales que regulan el clima, el agua o la biodiversidad, debilitando así la resiliencia urbana.

Hoy nos encontramos ante un momento de inflexión. La emergencia climática, la pérdida de biodiversidad y la crisis ecosocial nos obligan a repensar en profundidad nuestra forma de habitar. Reconstruir el vínculo entre ciudad y naturaleza no es solo deseable: es urgente. Como plantea el biólogo Fernando Valladares en La recivilización, necesitamos reconfigurar nuestra relación con la vida, reconociendo los límites planetarios y asumiendo la interdependencia entre todas las especies. Se trata de activar nuevas formas de colaboración con la naturaleza, comprender sus ciclos y rediseñar nuestros sistemas urbanos desde la innovación, el cuidado y la corresponsabilidad, hacia modelos que funcionen como ecosistemas vivos: regenerativos, diversos y cooperativos. En este sentido, propuestas como las de Stefano Mancuso en Fitópolis nos invitan a observar a las plantas como ejemplo de inteligencia adaptativa, eficiencia descentralizada y resiliencia, ofreciendo claves inspiradoras para imaginar ciudades más conectadas con los procesos naturales y más preparadas para afrontar los retos del presente.

Estas ideas resuenan con fuerza en las políticas europeas. La Estrategia del Green Deal Europeo y la reciente Ley de Restauración de la Naturaleza (2024) sitúan la infraestructura verde y las soluciones basadas en la naturaleza como pilares de la transición ecológica urbana. Esta ley fija objetivos concretos como revertir la pérdida de polinizadores, restaurar humedales, aumentar la cobertura forestal o proteger suelos fértiles y cursos de agua. Aunque parezcan retos ligados a entornos rurales, las ciudades tienen un papel clave en su cumplimiento: pueden regenerar espacios degradados, mejorar la conectividad ecológica y convertirse en aliadas activas de la biodiversidad.

Paisaje Transversal, especialmente en los últimos años, avanzamos en la planificación y acción para ciudades aliadas a la naturaleza junto una red de colaboradoras como Marina Ambrosio, LANDLAB, LAM Medioambiente y Lorena Escuer. Como ellas, estamos explorando con empeño estrategias para ayudar a los municipios a caminar en esa dirección. Lo hacemos a través de metodologías y proyectos piloto que permiten reconectar lo urbano con lo natural, beneficiarse de los servicios ecosistémicos —desde la regulación climática, el aprovisionamiento de recursos hasta el bienestar emocional y la salud—, y adaptarse de forma justa a los impactos del cambio climático. Este trabajo se estructura en dos grandes ejes: planificar y actuar. Porque para que la naturaleza vuelva a formar parte de nuestras ciudades, hacen falta tanto visión estratégica como gestos concretos, tanto políticas públicas como iniciativas ciudadanas.

Cultiva un Casco verde, vivo y vecinal. Iniciativas ciudadanas para la naturalización del Casco Medieval de Vitoria-Gasteiz.
Fuente: Paisaje Transversal, Fotografía: Mikel Blasco

Planificar: infraestructura verde como base para una ciudad ecosistémica

La naturalización urbana no es solo una suma de intervenciones puntuales, sino el resultado de una planificación estratégica que se apoya en el conocimiento científico, el análisis territorial y una visión de largo plazo. En este camino, herramientas como los Planes de Infraestructura Verde y Azul y fomento de la Biodiversidad resultan esenciales. Estos instrumentos permiten diagnosticar el estado ecológico de un territorio, identificar sus oportunidades de mejora y definir una hoja de ruta para reforzar su funcionalidad ambiental. Son claves para mejorar la conectividad ecológica, restaurar hábitats, fortalecer la biodiversidad urbana, reducir riesgos climáticos y mejorar la calidad de vida de forma equitativa.

Desde la publicación de la Estrategia Europea de Infraestructura Verde en 2013, la Comisión Europea ha promovido su integración en las políticas urbanas. En España, sin embargo, la adopción de estos planes ha sido más lenta y desigual. Vitoria-Gasteiz fue pionera, aprobando su Plan de Infraestructura Verde en 2014, y en los años siguientes se sumaron otras ciudades como Barcelona, Madrid, Pamplona o València. No obstante, ha sido especialmente en los últimos dos años cuando el despliegue se ha acelerado, gracias a la convocatoria de ayudas de la Fundación Biodiversidad en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), que ha impulsado la elaboración de planes en numerosos municipios de más de 50.000 habitantes.

Santander, Hábitat Futuro. Fuente: Paisaje Transversal + LandLab

Paisaje Transversal venimos trabajando en el desarrollo de modelos integrales de planificación ecológica y urbana, adaptados a contextos diversos. El proyecto Santander, Hábitat Futuro, por ejemplo, planea una modelo innovador que combina infraestructura verde, metabolismo urbano y circularidad de los recursos desde una visión ambiciosa pero adaptable que se muestra como ejemplo metodológico para otras ciudades. Y en municipios como Mataró o Toledo, impulsamos la elaboración de Planes Directores de Infraestructura Verde de la mano de la Fundación Biodiversidad que permiten estructurar el territorio desde una lógica ecosistémica, reconectando la ciudad con sus sistemas naturales: ríos, suelos fértiles, corredores ecológicos, entornos agrícolas o espacios periurbanos.

Apoyándonos en metodologías contrastadas, como las propuestas en la Guía metodológica estatal para el diseño de IV (MITERD, 2024), analizamos la configuración de la infraestructura verde existente y los servicios ecosistémicos que presta. A partir de este diagnóstico, se propone una malla de nodos y corredores verdes deseable para el municipio que refuerce su funcionalidad ecológica, mejore la resiliencia urbana y los servicios ecosistémicos que provee.

Plan Director de Infraestructura Verde de Mataró. Fuente: Paisaje Transversal

Anotar también un aspecto clave de estos planes IV municipal, como es su traslado efectivo al planeamiento urbanístico. La infraestructura verde debe dejar de entenderse como un elemento accesorio para convertirse en estructura vertebradora del modelo urbano. Esto supone delimitar espacios a conservar, identificar zonas prioritarias de regeneración y establecer criterios que permitan gestionar el suelo —urbano y rural— de forma más regenerativa. 

A su vez la planificación estratégica necesita complementarse con planes a escala de barrio, que permitan identificar oportunidades concretas de intervención en el tejido urbano más próximo. Estos planes son una palanca para democratizar la naturaleza, llevando la infraestructura verde a lugares densamente urbanizados y vulnerabilizados a nivel socioeconómico y residencial. Planes en los que planificar intervenciones a escala vecinal  sobre calles, plazas, patios escolares, solares vacíos, cubiertas, alcorques o bordes residuales, reduciendo la superficie impermeable, incrementado la densidad del verde y la capacidad del hábitat para diferentes especies. Aunque pequeñas en escala, estas microintervenciones tienen un gran impacto agregado: tejen una red verde barrial que mejora el confort térmico, reduce la escorrentía, favorece la biodiversidad y crea espacios de encuentro vecinal.

Espacios de oportunidad y propuestas de intervención en clave de infraestructura verde en el Casco Medieval de Vitoria-Gasteiz. Fuente: paisaje Transversal

Un ejemplo especialmente representativo es el Plan de Infraestructura Verde del Casco Medieval de Vitoria-Gasteiz, una estrategia que desarrollamos para el CEA de Vitoria- Gasteiz,  en la que se identifica espacios de oportunidad para reverdecer el corazón histórico de la ciudad. En un entorno denso, con poco verde y alto valor patrimonial, el plan reconoce lugares clave como cantones, fachadas activas, plazas, patios y solares, y propone soluciones adaptadas para regenerarlos en clave ecológica y social.

Otro caso paradigmático es el de Benicalap més Verd en València, donde se ha trabajado la naturalización del barrio desde una perspectiva comunitaria, integrando análisis técnico y activación ciudadana. Este proceso ha permitido reforzar los vínculos entre territorio, naturaleza y vecindario, generando una visión compartida de barrio resiliente que conecta el trabajo de planificación con el deseo de transformación vecinal.

GrowGreen Valencia. Fuente: Paisaje Transversal

Actuar: soluciones basadas en la naturaleza e iniciativas ciudadanas

Planificar es imprescindible, pero actuar es urgente. La transformación ecológica de nuestras ciudades necesita hacerse visible en el día a día: en las calles, plazas, patios y espacios donde transcurre la vida cotidiana. Y es precisamente ahí donde entran en juego las Soluciones basadas en la Naturaleza (SbN): intervenciones que restauran o imitan procesos ecológicos para responder a desafíos urbanos como las olas de calor, la escasez de agua, las inundaciones o la pérdida de biodiversidad.

Espai Verd Benicalap, GrowGreen. Fuente: Paisaje Transversal

Uno de los ejemplos más relevantes de aplicación a escala urbana es el proyecto europeo GrowGreen, desarrollado en el barrio de Benicalap, en València, entre 2019 y 2022. Este barrio se convirtió en un verdadero laboratorio urbano de soluciones verdes, donde se ensayaron múltiples intervenciones diseñadas para mejorar la resiliencia climática y la calidad ambiental del entorno, Entre ellas destacan:

  • La creación de un corredor verde-azul en la calle del Foc y la transformación de la plaza Regí Mas.
  • La instalación de jardines de lluvia y sistemas de drenaje sostenible (SUDS).
  • La renaturalización del entorno escolar con un jardín vertical y sistema de reutilización de aguas grises en el CEIP Ciutat Fallera.
  • La instalación de una cubierta verde en el Centro Municipal de Mayores de Benicalap.
  • La transformación de espacios infrautilizados en un bosque urbano sostenible y zonas peatonales.
  • La creación de un nuevo equipamiento comunitario: el Centre Cívic Verd, articulado como punto de encuentro vecinal en clave ecológica.

El conjunto de estas actuaciones ha permitido mejorar el confort térmico, aumentar la biodiversidad urbana, reforzar la gestión del agua y generar nuevos usos sociales para el espacio público. Pero su impacto va más allá de lo ambiental: ha contribuido también a activar dinámicas de participación ciudadana y apropiación comunitaria del territorio.

Cultiva un Casco verde, vivo y vecinal. Ajardinamiento de fachadas de comerciales.
Fuente: Paisaje Transversal, Fotografía: Mikel Blasco

Una línea similar de trabajo se está desarrollando en el Casco Medieval de Vitoria-Gasteiz, donde la acción ciudadana ha sido protagonista. En el marco del proyecto Naturalizamos el Casco. Cultiva un Casco verde, vivo y vecinal, el Ayuntamiento, a través del Centro de Estudios Ambientales y en colaboración con el tejido vecinal, impulsa una estrategia de naturalización táctica para reverdecer este ámbito histórico de la ciudad.

Esta iniciativa parte de un estudio previo que identificó espacios de oportunidad —como cantones, fachadas, plazas, solares o patios escolares— donde introducir naturaleza de forma accesible, participativa y reversible. A partir de ese diagnóstico, se han articulado cinco líneas de acción:

  • Fachadas y balcones verdes, mediante una convocatoria pública para instalar jardineras en viviendas, comercios y hostelería del Casco.
  • Educación y convivencia, con la colocación de jardineras y refugios de fauna en centros educativos, integrando a niñas y niños en el cuidado del entorno.
  • Escena verde, intervenciones vegetales en espacios patrimoniales como Villa Suso y Los Arquillos, acompañadas de actividades culturales.
  • Arte vegetal, con un certamen para diseñar instalaciones efímeras en el espacio público desde una mirada artística y ecológica.
  • Cultivo vecinal, impulsando iniciativas comunitarias como huertos urbanos y programas de custodia del verde por parte de asociaciones locales.
Cultiva un Casco verde, vivo y vecinal. Talleres de cuidado de plantas.
Fuente: Paisaje Transversal, Fotografía: Mikel Blasco

Este enfoque demuestra que la acción ciudadana es clave para la transformación ecológica, no solo como agente de cambio, sino también como garante del arraigo, el cuidado y la continuidad de las intervenciones. Porque naturalizar la ciudad no es solo una cuestión ambiental: también es una oportunidad para reforzar vínculos, generar sentido de pertenencia y construir un espacio común más saludable, justo y bello.

Aliarse con la naturaleza: de la estrategia al gesto cotidiano

La naturalización urbana es una necesidad estructural para adaptar nuestras ciudades al cambio climático y hacerlas más habitables, saludables y resilientes. Este cambio requiere combinar visión estratégica, herramientas de planificación y acción directa en el territorio. Planes que reconecten lo urbano con lo ecológico, proyectos que transformen lugares concretos y una ciudadanía implicada en su construcción.

Aliarse con la naturaleza no es solo conservarla: es restaurar su presencia en la ciudad y aprender a convivir con ella. Desde la escala metropolitana hasta el alcorque de una calle, cada gesto cuenta. Porque solo con esa suma de estrategias y cuidados cotidianos, será posible construir un hábitat común que ponga la vida en el centro.

Construcción colaborativa de la pérgola de sombra junto a un nuevo sistema de drenaje urbano sostenbile, GrowGreen.
Fuente: Paisaje Transversal + Las Naves + Bipolaire

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