Ciudades verdes, futuro sostenible

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Desde hace varios años, la  Comisión Europea (CE) viene reconociendo el trabajo que, especialmente en materia de políticas urbanas de sostenibilidad y medio ambiente, realizan algunas ciudades europeas, a fin de favorecer la implementación de políticas y visibilizar prácticas que puedan ser referente para otras. Así, desde 2010, la CE reconoce con la designación de Capital Verde Europea los esfuerzos de aquellas ciudades de más de cien mil habitantes que, en la búsqueda de la mejora de la calidad de vida de sus habitantes, implemente proyectos o estrategias que se alineen con las políticas sostenibles impulsadas desde la Comisión u otros organismos, como son el Pacto Verde Europeo, la Estrategia de Biodiversidad 2030 de la Unión Europea o los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas.

De igual manera, desde 2015, viene promocionando el premio European Green Leaf para reconocer y destacar el papel de aquellas ciudades europeas intermedias o medianas -entre los 20.000 y los 100.000 habitantes- que fomentan una gestión sostenible como parte esencial de sus políticas urbanas.

Siguiendo esto, cabe celebrar ahora que la Comisión Europea ha reconocido a Valencia y a Viladecans por su compromiso en la aplicación de políticas medioambientales ecológicas y limpias en los últimos años al ser designadas, respectivamente, Capital Verde Europea 2024 y Hoja Verde Europea 2025.

Cabe recordar, además, que ambas forman parte de la red citiES 2030, que impulsa la descarbonización de las ciudades españolas en el marco de las Misiones de la Unión Europea, con lo que desarrollo urbano sostenible esta fuertemente vinculado a sus objetivos y compromisos.

Precisamente pudimos hablar sobre estos dos galardones en una entrevista que hicieron a nuestro compañero Jon Aguirre Such en el programa «Hágase la Luz» de Radio Euskadi, que podéis escuchar aquí.

Capital Verde Europea 2024

Este premio reconoce la apuesta por la sostenibilidad y la ecología en aquellas ciudades de más de cien mil habitantes, así como el papel de las grandes ciudades en la consecución de los objetivos propuestos por el Pacto Verde Europeo, así como el incremento de la resiliencia urbana, la reducción de emisiones y el uso más eficiente en el uso de los recursos.

El premio apuesta por visibilizar y mide los logros de las políticas establecidas en materia de sostenibilidad de estas ciudades en base a diversos indicadores, tales como la calidad del aire y del agua, la gestión de residuos, los usos del suelo, la biodiversidad, la movilidad o la adaptación y mitigación al cambio energético. Al tiempo, el reconocimiento permite que las ciudades premiadas pasen a formar parte de la red de ciudades capitales verdes, un grupo de intercambio local de políticas de sostenibilidad con otros municipios de Europa.

Valencia y el avance hacia la transición ecológica

Valencia fue nombrada como Capital Verde Europea por el avance hacia la neutralidad climática y una transición verde más justa e inclusiva, concretada en aspectos como el incremento de superficies verdes, la mejora del espacio público, el aumento de carriles bici, la defensa de una alimentación saludable y de proximidad, la protección de sus ecosistemas naturales o la reduccion de emisiones de CO2, especialmente en el sector turístico. El reconocimiento se vincula a otros reconocimientos internacionales como la Capital Mundial del Diseño o la Capital Europea del Turismo Inteligente.

Valencia: Capital Verde Europea 2024

European Green Leaf 2025

Las ciudades intermedias o medianas son, quizá, las más comunes en Europea, y tienen una especial relevancia en la cohesión del territorio y en el avance hacia la transición ecológica, ya que, por su escala, pueden implementar más directamente políticas eficaces y cercanas para alcanzar esa sostenibilidad.

Atendiendo a la necesidad de reconocer también sus esfuerzos en materia de desarrollo urbano sostenible de manera similar a lo que ocurre con el premio Capital Verde Europea, la CE comenzó en 2015 a premiar a aquellas ciudades entre los 20.000 y los 100.000 habitantes que destacan por su compromiso medioambientale estimulando nuevas actividades de transformación hacia una transición ecológica.

Como en el caso del premio Capital Verde Europea, para otorgar este premio se tienen en cuenta indicadores medioambientales: la calidad del aire, la biodiversidad, la presencia de áreas verdes por habitante, el uso sostenible de la tierra, el avance de la economía circular o la mitigación y adaptación al cambio climático, entre otros. Se valora, además, la visión, la comunicación y el modelo de gobernanza propuestos de las ciudades candidatas.

El trabajo realizado por Viladecans

En esta edición, celebrada en Tallin, Estonia, la Comisión Europea ha reconicido, frente a un total de catorce, a Treviso, en Italia, y a Viladecans como ciudades Green Leaf, que deberán, a partir de ahora y de cara al año 2025, no sólo seguir a seguir con la implementación y desarrollo de las políticas sostenibles, sino a realizar una serie de acciones que intensifiquen y comuniquen dicho trabajo, al tiempo que permite que se incorporen a la red europea de ciudades líderes en política medioambiental, con el objetivo de poder transferir aprendizajes, buenas prácticas u otras experiencias.

En el caso de Viladecans, el premio reconoce una labor que se viene desarrollando desde hace varios años, con la implementación de sistemas como Vilawatt, del que explicamos algunos detalles recientemente aquí, y la preservación y mejora los cinco ecosistemas y la biodiversidad que contienen los poco más de cinco kilómetros de su término municipal: la zona forestal, urbana, la llanura deltaica, la marisma y la zona dunar. Al tiempo, destaca por orientar sus políticas de planificación urbana, con el desarrollo de documentos estratégicos como su Agenda Urbana, para avanzar hacia la resiliencia, involucrando a la ciudadanía en el proceso. 

Ceremonia de premiación y selección de la European Green Leaf 2025

Así, ha ampliado de la red municipal de agua no potable para alimentar a nuevos sectores de la ciudad; implantado una Zona de Bajas Emisiones; desarrollado programas educativos y de sensibilización sobre biodiversidad, definido un Plan de Naturalización, y promovido la autosuficiencia energética, entre otras políticas similares. Por otra parte, el Premio reconoce también el enfoque positivo y optimista que ha desarrollado esta ciudad en la implementación de dichas estrategias.

Caminar a un futuro más sostenible

Avanzar en la transición ecológica de nuestras ciudades y territorios requiere de la producción de políticas, pero también de la creación de redes de conocimiento de intercambio y de la comunicación. Es decir, la resiliencia urbana, la sostenibilidad y la promoción de un estilo de vida saludable pasan también por visibilizar.

En ese sentido, reconocimientos como estos permiten articular efectos de las políticas locales bajo el paraguas del reconocimiento de los grandes lineamientos europeos y visibilizarlos a fin de transmitirlos la población y hacerla parte integral de las trasnformaciones presentes y porvenir.

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